
Hay productos que hacen parte de la cotidianidad de los colombianos y que, precisamente por eso, sorprenden cuando se reinventan. Ese fue el caso del nuevo Atún Zenú, la apuesta con la que la reconocida marca de alimentos cárnicos de Nutresa busca conquistar una categoría que ya hace parte de la alimentación de nueve de cada diez hogares en Colombia.
Fuimos invitados al lanzamiento de esta nueva propuesta en La Pescadería Jaramillo de la Calle 93, en Bogotá, donde tuvimos la oportunidad de conocer de primera mano el producto, descubrir sus características y, por supuesto, probar diferentes preparaciones elaboradas con Atún Zenú.
La experiencia gastronómica fue uno de los grandes protagonistas de la jornada. A través de diferentes platos pudimos comprobar la versatilidad del producto y descubrir que el atún puede ir mucho más allá de las preparaciones tradicionales. La experiencia nos encantó, especialmente porque permitió conocer el producto desde diferentes sabores y posibilidades, demostrando que puede convertirse en un aliado para comidas rápidas, prácticas y, al mismo tiempo, llenas de sabor.
Una categoría que cambia con los consumidores
La llegada de Atún Zenú responde a una transformación en los hábitos de alimentación de los colombianos. Actualmente, la categoría del atún mueve cerca de un billón de pesos y ya no está asociada únicamente con una comida de emergencia o con ocasiones puntuales.
Los hogares más pequeños, las personas que viven solas, estudiantes, parejas sin hijos, deportistas y familias con estilos de vida cada vez más dinámicos están buscando alimentos que sean fáciles de preparar, versátiles y que aporten valor nutricional.
En este contexto, Zenú, marca que cuenta con más de 65 años de trayectoria, busca trasladar a esta nueva categoría atributos que han construido su reconocimiento: calidad, confianza, sabor e innovación.
“Para Zenú, el atún representa una categoría de alto potencial y una oportunidad estratégica para seguir acompañando a los colombianos en diferentes momentos de consumo”, afirmó Mayling Lorett, gerente de Mercadeo de Zenú.
¿Qué tiene de especial el Atún Zenú?
Uno de los aspectos que más destaca de la propuesta es su enfoque en la calidad y la consistencia. Atún Zenú utiliza tres especies premium de atún y garantiza que cada lata contiene una única especie, buscando ofrecer una experiencia homogénea al consumidor.
Además, el producto cuenta con diferentes alternativas para adaptarse a las preferencias de cada persona, incluyendo presentaciones en agua, aceite de girasol y aceite de oliva, así como opciones en trozos y lomos.
Su portafolio también incorpora formatos pensados para diferentes necesidades. Entre ellos se encuentra el Tripack, diseñado para facilitar el abastecimiento del hogar, y el pouch, una presentación exclusiva que apuesta por la practicidad en el consumo diario.
Otro de los atributos que busca destacar la marca es que el atún en conserva no necesita conservantes artificiales para mantener sus propiedades. El proceso de esterilización y el sellado hermético permiten garantizar la inocuidad del producto.
Una fuente práctica de proteína
Más allá de la practicidad, el atún también ha ganado protagonismo entre quienes buscan aumentar la presencia de proteína en su alimentación.
De acuerdo con la información presentada por la marca, el atún aporta entre 26 y 33 gramos de proteína por cada 100 gramos, además de contener Omega-3 y vitaminas A, D y B12. No aporta carbohidratos y, dependiendo de la variedad, puede aportar entre 104 y 162 kilocalorías por cada 100 gramos.
Estas características permiten incorporarlo fácilmente a diferentes momentos del día: desde desayunos y loncheras hasta ensaladas, sándwiches, wraps, pastas, snacks o comidas principales.
Y justamente esa versatilidad fue una de las cosas que pudimos experimentar durante el lanzamiento en La Pescadería Jaramillo: un mismo producto puede convertirse en preparaciones completamente diferentes dependiendo de la creatividad y de los ingredientes con los que se combine.
Calidad que también mira al océano
La nueva propuesta de Zenú también pone sobre la mesa la importancia de entregar mayor información a los consumidores sobre el origen y los procesos detrás de los alimentos.
En ese sentido, la marca destaca sus prácticas de pesca responsable respaldadas por la certificación Dolphin Safe, orientada a promover la protección del ecosistema marino.
La compañía busca así responder a consumidores que, además de revisar sabor y precio, están cada vez más interesados en conocer cómo se producen los alimentos que llevan a sus hogares.
“Sí, Zenú tiene atún”
Con la estrategia “Sí, Zenú tiene atún”, la compañía busca sorprender a quienes conocen la marca y acercarse a nuevos consumidores, ampliando su presencia más allá de las categorías tradicionales.
La apuesta también está respaldada por una red de distribución que supera las 300.000 tiendas, comercios y supermercados en Colombia, con la expectativa de alcanzar una participación del 10 % en el mercado de atún de larga vida en el corto plazo.
Después de conocer el producto y probar diferentes preparaciones durante su lanzamiento en Bogotá, queda claro que la intención de Zenú va más allá de poner una nueva lata en los supermercados: la marca quiere demostrar que el atún puede ser práctico, nutritivo, versátil y, sobre todo, protagonista de platos que sorprendan.
Y si algo nos dejó la experiencia en La Pescadería Jaramillo fue precisamente eso: descubrir que detrás de un producto tan cotidiano como el atún también puede existir una propuesta pensada para explorar nuevos sabores y posibilidades en la cocina.