
La inteligencia artificial comienza a transformar uno de los ámbitos más complejos de las empresas: la cadena de suministro. En este escenario, Nauta, startup de ADN colombiano especializada en logística y comercio internacional, busca convertirse en el cerebro operativo que permita a las compañías automatizar y organizar procesos asociados a las importaciones y al comercio global.
La compañía desarrolla tecnología para unificar datos operativos fragmentados provenientes de diferentes sistemas, documentos y correos electrónicos en una única capa de datos nativa de IA. Esta estructura integra información como referencias de productos (SKU), contratos, rutas y flujos de trabajo para construir un modelo dinámico de cómo funciona realmente una empresa.
Sobre esta base, Nauta despliega un equipo de agentes de inteligencia artificial diseñados para razonar, tomar decisiones y ejecutar acciones en tiempo real, teniendo en cuenta el contexto operativo de cada organización, en lugar de limitarse a seguir flujos de trabajo predeterminados.
Una nueva apuesta por la IA empresarial
La startup anunció una inversión estratégica liderada por BMW i Ventures, Bosch Ventures, Hitachi Ventures y Yamaha Motor Ventures, con la participación de sus actuales inversores Construct Capital y Predictive.
Los recursos serán destinados a acelerar la expansión global de Nauta, fortalecer su equipo de talento técnico especializado en IA y avanzar hacia nuevos sectores relacionados con el comercio global, incluidos los servicios de pago. Los términos financieros de la operación no fueron divulgados.
La inversión también permitirá ampliar la infraestructura que sostiene el denominado “cerebro operativo” de Nauta, con mayor capacidad para ingerir, estructurar y activar conocimiento operativo no estructurado que puede ser determinante para una compañía.
Esto incluye, por ejemplo, información que puede estar únicamente en manos de un gestor de cuentas, como las preferencias específicas de determinados clientes.
El desafío está en los datos
Para Valentina Jordan, CEO y cofundadora de Nauta, uno de los principales retos para obtener resultados reales con inteligencia artificial está en la información sobre la cual operan estos sistemas.
“A los líderes se les han prometido ganancias extraordinarias de productividad y eficiencia gracias a las nuevas soluciones de IA, pero han visto resultados mínimos. Y es porque, como industria, le hemos pedido al mercado que empiece por los agentes o por la optimización de flujos de trabajo, en lugar de ordenar primero la capa de datos sobre la que va a operar la IA”.
La empresaria colombiana agrega que la utilidad de los modelos depende del contexto operativo en el que son implementados y que, en muchas compañías vinculadas al comercio mundial, ese contexto presenta problemas antes incluso de incorporar herramientas de inteligencia artificial.
Una plataforma que ya opera a escala global
Nauta asegura que ya ha desarrollado integraciones específicas con varios líderes mundiales y cuenta con las primeras implementaciones reales de un cerebro empresarial nativo de IA operando a escala industrial global.
Actualmente, la plataforma brinda soporte a más de 8.000 proveedores en 60 países, mientras que los equipos que la utilizan recuperan cerca del 37 % de las horas operativas por operador cada semana.
Uno de los casos reportados por la compañía muestra el impacto de la automatización en procesos relacionados con documentación y cadena de suministro. En este caso, Nauta emparejó automáticamente más del 80 % de los documentos de envío, entre ellos conocimientos de embarque, facturas y órdenes de compra, dejando para revisión manual únicamente las excepciones atípicas.
Millones de dólares en ahorros y prevención de pérdidas
Según los resultados compartidos por Nauta, en menos de seis meses la plataforma permitió a uno de sus clientes:
- Evitar de manera proactiva 3 millones de dólares en cargos por demora y retención de mercancías.
- Prevenir una discrepancia de facturación de 300.000 dólares mediante la comparación de órdenes de compra con recibos de entrega.
- Evitar roturas de stock valoradas en 1,5 millones de dólares.
Estos resultados muestran una de las posibilidades más relevantes de la propuesta de Nauta: utilizar la IA no solamente para automatizar tareas administrativas, sino también para detectar excepciones, anticipar problemas y tomar acciones sobre procesos que pueden tener un impacto económico directo.
De la implementación a la automatización en cuestión de días
Entre los clientes de la compañía se encuentran distribuidores de marcas de reconocimiento mundial como New Balance, Ashley Furniture HomeStore, L’Oréal, Modelo y Moët & Chandon, organizaciones que, en conjunto, representan más de 50.000 millones de dólares en ventas anuales.
De acuerdo con Nauta, estos clientes pueden comenzar a operar en la plataforma aproximadamente dos semanas después de iniciar el proyecto, mientras que los primeros flujos de trabajo automatizados pueden estar funcionando entre cinco y siete días después de la puesta en marcha.
Una compañía colombiana con ambición global
Con su nueva inversión estratégica, Nauta busca avanzar hacia una visión más amplia: construir una capa de datos unificada y una fuerza laboral de IA capaz de acompañar a empresas de diferentes tamaños y ubicaciones geográficas en sus operaciones de comercio internacional.
“Esta ronda estratégica, liderada por empresas globales que gestionan algunas de las cadenas de suministro más complejas del mundo, nos permitirá avanzar en nuestra misión de crear la primera capa de datos unificada y fuerza laboral de IA a nivel mundial”.
Para Nauta, el objetivo es que la inteligencia artificial deje de ser únicamente una herramienta adicional dentro de las empresas y se convierta en una capacidad operativa conectada directamente con la manera en que estas compañías compran, venden, importan, distribuyen y gestionan sus cadenas de suministro.
Desde Colombia hacia el mercado global, Nauta apuesta así por una nueva generación de operaciones empresariales en la que los datos, la inteligencia artificial y los agentes autónomos trabajen sobre un mismo contexto para hacer del comercio internacional un proceso más inteligente, conectado y controlable.